Publicado en reflexiones

Nada fue asi no mas

Al pasear por el centro porteño, por sus plazas, sus calles…es difícil imaginar que semejante ciudad fue, una pequeña aldea de apenas 144 manzanas y que desde su fundación y re-fundación siempre sus procesos de desarrollo fueron lentos y burocráticos, sino fallidos.
Siendo la capital del virreinato, no era empresa fácil producir mejoras a nuestra ciudad.
Después de la revolución de mayo, las cosas no mejoraron, pues las guerras ocupaban toda la atención de los gobiernos. Tal ves es a partir de 1852 después de la revolución unitaria de Septiembre, que se detonaron proyectos, planes ideas… pero los procesos eran lentos. Hubo logros, la aldea se fue convirtiendo en gran aldea…. imagínese las anécdotas que se desprenden de estos hechos…mucho nunca contados, otros simplemente minimizados.

Sus pueblos “testigos ignorados muchas veces, hablan en su historia, diciendo lo que se callo, ofreciendo un amplio contexto, personajes, algunos misterios…
Invito a quien guste de navegar por el tiempo y encontrar aquellas anécdotas… “mucho se dijo, poco se escucho y una buena cantidad se callo”… pero,  al oido atento o simplemente al curioso no pasan desapercibidas.
Una definición de anécdota que proviene del griego (y no me pregunten como es la palabra) es lo inedito. De esto me agarro y así lo tomo.
No importa la época, el lugar, AHÍ ESTÁN LAS ANÉCDOTAS DE LA HISTORIA, que también hacen historia, ya que aveces la “COMPLEMENTAN”, otra veces la “DESMIENTEN”, en fin…

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